
Convocatoria
junio 20, 2009Non nominus
Revista de psicoanálisis
No. 10
En la(s)alas del deseo
Penoso es luchar en contra de nuestro corazón; el alma se vende al precio de nuestros deseos.
Heráclito
Convocatoria
Son ya nueve los números de este in-nombrable intento que a fuerza de escritura se ha hecho de un nombre: Non nominus. Las preguntas fundaron un tiempo común: la existencia de una travesía editorial. A su vez, a través de cada número interrogamos la pertinencia de seguir publicando y tomamos el reto de sostener la apuesta de decir a través de la escritura. A pesar de lo dicho, es precisamente por lo no dicho, lo imposible de decir, que esta revista continúa. Más allá de la demanda (obligación con filiaciones doctrinarias o peticiones dogmáticas de autores-psicoanalistas), la ética que sostiene este proyecto editorial es la del deseo y la diferencia: asumimos la política editorial de apertura e inclusión. Ahora, nos encontramos en la antesala de una espera que, aunque a veces desespera, reanuda el deseo de decir: hemos decidido publicar un décimo número, con el aguijón del deseo que anima. Después de todo, la forma (y la escritura es una de ellas) es aquello por lo que un ser está vuelto hacia el sol, aquello por lo que tiene cara, mediante la cual se entrega, mediante la cual se hace existente.
Plantearnos esta edición puede constituir el cierre de un ciclo de publicaciones, pero también la apertura de otro. Al lanzar esta convocatoria, no sabemos en cual sala nos encontramos; éstas pueden ser múltiples y variadas. Sin embargo, las salas, ante todo, son lugares de encuentro: la sala de casa, por ejemplo, cuando hay reunión de dos cuerpos, tomados por Voluptas (hija de Eros y Psique), que se tocan y se besan a través de las alas del deseo; la sala de espera de un hospital mientras transcurre el trabajo de parto en el cual alguien, desgarrado por la vida, el grito y el llanto, es recibido en su nacimiento; las salas de juego, la de los niños y adultos, lugares de pacto con la tragedia, la risa, el futuro y la promesa; las sala de café, tertulia en la cual se abre el libro, sucede el diálogo y aparece el trabajo del pensar; las salas funerarias, espacio de despedidas y del final (tiempo del fin, siempre es la muerte, tan inevitable como el nacimiento); y ahora, Non nominus, en su décimo número, lugar del encuentro editorial para compartir lo pensado.
En los nueve números anteriores hemos convocado a escribir en torno a un tema de tal manera que podíamos tener distintas perspectivas sobre un mismo asunto. Ahora la cuestión es el deseo: invitamos a la escritura a quienes desde sus salas de trabajo pretenden dar cuerpo a su pensamiento y en la(s)alas del deseo transcurre la labor intelectual. En este décimo número, sin proponer un tema específico, convocamos a la publicación de artículos sostenidos por el deseo de quien escribe: invitación a publicar escritos resueltos en la atención a las preguntas propias, el sostenimiento de la inquietud de cada ex-sistencia y el abordaje de los propios vuelos. Ahora toca el tiempo de nuevos trabajos y de un nuevo número. Disponerse a tomar un escrito para ser leído es como recibir a un amigo en la “sala de casa” para dialogar.
Por lo pronto, en esta sala editorial nos quedamos a la espera de quienes quieran compartir la última trayectoria por donde el deseo los ha llevado en vuelo. Quizás Non nominus les sea útil para aterrizar.
Por algo se nos prestan alas,
para que juntos encontremos nido
después de tanto vuelo
Eduardo Cavalieri